La SEE valora positivamente la recomendación de reducir azúcares, alcohol y ultraprocesados, pero advierte de los riesgos de aumentar el consumo de carne roja y grasas saturadas
Los expertos recuerdan que las recomendaciones nutricionales deben estar basadas en la evidencia científica disponible, y ponen como ejemplo la ya clásica pirámide de la Dieta Mediterránea, ampliamente respaldada y aceptada por la ciencia
En un contexto de cambio climático, critican que la nueva guía no tenga en cuenta cuestiones medioambientales como la emisión de gases de efecto invernadero por parte del sistema alimentario, especialmente de la producción de alimentos de origen animal


