- Para reducir las desigualdades en salud entre mujeres y hombres, es necesario que las investigaciones y estudios focalicen su mirada en las diferencias biológicas ligadas al sexo y en los factores de género, es decir, las normas, prácticas y estructuras sociales, políticas y económicas que afectan de manera diferente según el sexo de la persona.
- Las investigaciones en salud deben prestar especial atención a los grupos de población más expuestos, como las clases sociales más bajas, las personas menores y de más edad, las procedentes de minorías étnicas, las refugiadas, las que viven en zonas rurales o en países de bajos ingresos, entre otras
- Es importante que los estudios, además de adoptar la perspectiva de género, incorporen una mirada interseccional y tengan en cuenta otros factores de discriminación como la discapacidad, la intersexualidad, la orientación sexual, la identidad sexual o la expresión de género


