- La sociedad científica recuerda que la violencia sexual y de género debe abordarse como
un determinante estructural de la salud en las crisis migratorias y no como un efecto colateral
- La falta de datos desagregados por sexo y edad impide conocer el alcance de los
problemas de salud que afectan específicamente a las mujeres y dificulta una respuesta adecuada
- La precariedad administrativa, la falta de alojamiento seguro, el aislamiento y la ausencia
de redes de apoyo aumentan la situación de vulnerabilidad de las mujeres migrantes frente a la violencia
- Las personas expertas reclaman protocolos de detección y derivación y piden incorporar
de forma sistemática la perspectiva de género y migratoria también en la cobertura informativa de estas crisis

